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MARSOC en Ecuador: Marine Raiders en el golpe al CJNG en Guayas, Los Ríos y El Oro

MARSOC en Ecuador: operador del Cuerpo de Marines de EE.UU. junto a un agente de la Policía Nacional durante un allanamiento

El Gobierno de Ecuador informó una operación conjunta con fuerzas del Comando Sur de EE.UU. y agentes de la DEA contra una red vinculada al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). La acción se ejecutó en la madrugada del jueves 24 de septiembre. Las detenciones se produjeron en Guayaquil, Daule, Samborondón, Ventanas, Babahoyo, Puebloviejo, Vinces y Machala, en las provincias de Guayas, Los Ríos y El Oro.

Según el ministro del Interior, John Reimberg, participaron más de 320 efectivos de la Policía Nacional y 50 miembros del Comando Sur. La composición de ese contingente no provino de fuentes oficiales estadounidenses. El medio especializado Special Ops Magazine reportó que Boinas Verdes del 7.º Grupo de Fuerzas Especiales y Marine Raiders del MARSOC asistieron a la policía ecuatoriana en las incursiones. Borderland Beat también identificó a ambas unidades entre el personal desplegado.

Qué desarticuló el operativo y qué rol cumplieron las fuerzas estadounidenses

De acuerdo con Reimberg, la estructura se dedicó al acopio, distribución, transporte y comercialización de droga proveniente de Colombia, con envíos marítimos previstos desde Guayaquil y Machala hacia Centroamérica, EE.UU. y Europa. La investigación se extendió durante aproximadamente ocho meses.

El ministro sostuvo que la red narcoterrorista no tuvo nexos con bandas locales. Esa afirmación contradijo a algunas autoridades ecuatorianas y al propio Comando Sur, que habían vinculado el operativo con Los Choneros. Entre los detenidos figuraron el líder, el financista y el grupo operativo de la estructura. Al día siguiente, la Justicia ecuatoriana ordenó prisión preventiva para 36 personas.

El punto operativamente relevante fue el grado de involucramiento estadounidense. Reimberg afirmó que la tecnología de las fuerzas de EE.UU. resultó clave para los allanamientos y que su personal trabajó directamente en ellos. Las tropas aportaron además drones, y las autoridades ecuatorianas describieron la acción como la primera en la que efectivos del Comando Sur participaron directamente en allanamientos dentro del país.

La presencia del MARSOC en Ecuador encajó con el perfil doctrinario de la unidad. Entre sus misiones figuran el contraterrorismo, la defensa interna en el exterior y la asistencia a fuerzas de seguridad aliadas. Su célula básica es el Marine Special Operations Team, un equipo de catorce hombres. Un contingente de 50 efectivos resultó compatible con la integración de pocos equipos de este tipo junto a destacamentos del Ejército.

Reimberg agregó que, a lo largo del año, los cargamentos decomisados vinculados a esta investigación sumaron una afectación de 322 millones de dólares.

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MARSOC en Ecuador: de la instrucción a la acción directa

El operativo no surgió de la nada. Efectivos del 7.º Grupo de Fuerzas Especiales entrenaron en mayo con tropas ecuatorianas durante un Joint Combined Exchange Training de cinco semanas. El 30 de abril, la 22.ª Unidad Expedicionaria de Marines realizó un ejercicio bilateral de incursiones con infantes de marina ecuatorianos en la Base Naval de Jaramijó. El presidente Daniel Noboa también habilitó el ingreso sin visa de personal del Departamento de Guerra por hasta 180 días al año.

En el plano marítimo, marines de la Littoral Combat Force-24 abordaron desde el USS San Antonio un buque que abastecía de combustible a embarcaciones narcoterroristas en el Pacífico oriental. Tras la captura, la tripulación fue trasladada a Ecuador y el buque fue hundido.

La expansión de la presencia estadounidense generó fricciones internas. El 8 de septiembre, el comandante de la Fuerza Aérea Ecuatoriana, general Mauricio Salazar Machuca, solicitó por escrito al Comando Conjunto lineamientos sobre quién autoriza y controla las actividades de EE.UU. en instalaciones militares nacionales. La carta exigió que la FAE conservara el control operativo y administrativo de la base de Taura. Dos días después, Noboa lo removió del cargo.

El trasfondo político pesó. En el referendo de noviembre de 2025, el 60% de los votantes rechazó revertir la prohibición constitucional de bases militares extranjeras. El secretario de Estado Marco Rubio declaró durante su visita que Washington no necesitaba necesariamente una base, dado que ya ejecutaba operaciones conjuntas.

La secuencia fue consistente. Primero hubo instrucción, luego interdicción marítima y finalmente participación directa en allanamientos urbanos. El despliegue del MARSOC en Ecuador marcó ese último escalón, sin una base permanente pero con presencia operativa efectiva.

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