Inicio / Seguridad / Aerotécnicos salvadoreños en Haití: la ONU habla de secuestro tras la emboscada en Croix-des-Bouquets

Aerotécnicos salvadoreños en Haití: la ONU habla de secuestro tras la emboscada en Croix-des-Bouquets

Militares salvadoreños revisan un mapa durante una planificación de patrulla, imagen referencial de la Fuerza de Tarea Libertad II. Foto: Ministerio de la Defensa Nacional de El Salvador

La Fuerza Armada de El Salvador (FAES) ha confirmado que cuatro aerotécnicos de la Fuerza de Tarea Libertad II no han sido localizados tras una emboscada en Haití. El ataque ocurrió el domingo 18 de octubre, cuando los militares regresaban a su campamento a bordo de un vehículo blindado. Hasta el cierre de esta nota, ni la FAES ni la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF) informaron su paradero.

El caso de los aerotécnicos salvadoreños en Haití escaló este martes. La ONU calificó el incidente como un secuestro y exigió la liberación inmediata y segura de los cuatro militares.

Comunicado oficial de la Fuerza Armada de El Salvador del 18 de octubre de 2026 sobre la emboscada contra cuatro aerotécnicos salvadoreños en Haití. Foto: Fuerza Armada de El Salvador
Comunicado oficial con el que la Fuerza Armada de El Salvador informó la emboscada contra cuatro aerotécnicos de la Fuerza de Tarea Libertad II en Haití. Foto: Fuerza Armada de El Salvador

La emboscada en Santo y las versiones que no coinciden

Según el comunicado oficial de la FAES, los atacantes emplearon armas de fuego y artefactos explosivos. El blindado fue alcanzado por las cargas y terminó incendiándose. Los cuatro militares lograron salir del vehículo, y a partir de ese punto la institución perdió contacto con ellos.

La FAES desplegó helicópteros propios para brindar apoyo. Las aeronaves consiguieron que los atacantes retrocedieran, pero recibieron impactos de armas de fuego. La institución no detalló qué modelos intervinieron ni el alcance de los daños.

En paralelo, se activaron operaciones con contingentes de otros países desplegados en Haití. Hubo intentos de aproximación por tierra y aire, pero ninguno prosperó. El comunicado los atribuyó a la intensidad de los enfrentamientos y a las condiciones de seguridad en la zona.

La GSF confirmó por separado el ataque en Santo, Croix-des-Bouquets, un sector de la llanura de Cul-de-Sac ubicado al noreste del aeropuerto internacional de Puerto Príncipe. Ese comunicado, sin embargo, no hizo referencia a militares desaparecidos.

Las circunstancias previas al ataque tampoco quedaron claras. La FAES sostuvo que los aerotécnicos regresaban a su campamento. Ante el Consejo de Seguridad, el embajador estadounidense Mike Waltz afirmó que fueron emboscados al volver a su base tras visitar un mercado en las afueras de la capital.

El diario haitiano Le Nouvelliste, con base en dos fuentes gubernamentales, publicó que la pandilla Chen Mechan capturó a los cuatro salvadoreños. Según esa reconstrucción, los militares se apartaron de su ruta buscando una tienda con una aplicación de navegación y entraron en territorio criminal. Otras fuentes locales atribuyeron la emboscada a la coalición Viv Ansanm, liderada por el expolicía Jimmy Chérizier, alias Barbecue.

Ninguna autoridad presentó pruebas públicas sobre el estado de los cuatro efectivos ni identificó oficialmente a sus presuntos captores. La Embajada de Estados Unidos en Haití emitió una alerta para que sus ciudadanos evitaran la zona de Santo.

La primera crisis seria de la GSF tiene nombre centroamericano. Si querés seguir cada novedad del despliegue salvadoreño en Haití, suscribite a El Debriefing, el newsletter de Gordos Defensa.

Los aerotécnicos salvadoreños en Haití y el desgaste de la GSF

El portavoz del secretario general, Stéphane Dujarric, condenó el secuestro y reclamó la liberación sin demora de los militares. Waltz declaró que Washington cree que los cuatro sobrevivieron, aunque reconoció que siguen sin ser localizados, y prometió traerlos de vuelta.

La representante salvadoreña ante la ONU, Egriselda López, condenó el ataque y confirmó que continuaron los esfuerzos para establecer contacto con los cuatro efectivos.

El despliegue salvadoreño tiene un marco legal reciente, ya que La Asamblea Legislativa aprobó el 29 de septiembre, con 57 votos y dispensa de trámite, la ley que regula la participación de la Fuerza Armada en Haití. Ese mismo día, el mandato de la fuerza multinacional se renovó por seis meses.

La emboscada expuso las limitaciones de la misión. Fue el primer ataque de envergadura desde que la GSF inició operaciones en el país caribeño. Su representante especial, Jack Christofides, informó que la fuerza cuenta con unos 2.000 integrantes de seis países, frente a una meta de 5.500. También advirtió que los incidentes hostiles contra la misión pasaron de dos a quince en un mes.

Guatemala envió más de 50 militares esa misma semana, pocas horas después de que El Salvador confirmara la emboscada.

El perfil de las víctimas también ha sido relevante. Los aerotécnicos son especialistas de mantenimiento aeronáutico, no personal de combate de primera línea. Su presencia en una ruta terrestre expuesta evidenció la vulnerabilidad del personal de apoyo en un teatro sin frentes definidos. Los impactos recibidos por los helicópteros salvadoreños confirmaron, además, que el componente aéreo del contingente quedó dentro del alcance de las pandillas.

En mayo de 2025, Estados Unidos designó a Viv Ansanm como organización terrorista extranjera. Esa coalición controla buena parte del área metropolitana de Puerto Príncipe y sus accesos.

La FAES advirtió que la situación continúa en desarrollo y que comunicará cualquier actualización por sus canales oficiales.

Etiquetado:

Deje un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *