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Segunda tanda de F-16: la Fuerza Aérea Argentina llegó a 12 cazas en Río Cuarto

F-16AM M-1013 de la segunda tanda de F-16 de la Fuerza Aérea Argentina en rodaje, con el piloto saludando desde la cabina

La Fuerza Aérea Argentina (FAA) recibió el martes 29 de septiembre seis nuevos cazas F-16AM/BM Fighting Falcon. Los aviones aterrizaron cerca de las 18 en el Área Material Río Cuarto, en la provincia de Córdoba. Con la segunda tanda de F-16, el programa Peace Condor alcanzó la mitad de las 24 aeronaves adquiridas a Dinamarca.

El lote estuvo integrado por cuatro monoplazas F-16AM, con matrículas M-1011, M-1013, M-1018 y M-1024, y dos biplazas F-16BM, identificados como M-1001 y M-1002.

F-16 de la Fuerza Aérea Argentina en vuelo visto de frente y desde abajo, con la toma de aire ventral, dos tanques subalares y la bandera argentina en el estabilizador vertical
Vista inferior de un F-16 de la Fuerza Aérea Argentina, con tanques subalares y pods de instrumentación. Foto: Valentino Gautero / Gordos Defensa.

El ministro de Defensa, Carlos Presti, encabezó la recepción en Río Cuarto. Lo acompañaron el embajador de EE.UU., Peter Lamelas, el jefe del Estado Mayor Conjunto, Marcelo Dalle Nogare, y los titulares de la Fuerza Aérea, Gustavo Valverde; de la Armada, Juan Carlos Romay; y del Ejército, Oscar Zarich.

El arribo se produjo antes de lo previsto. La planificación inicial de la FAA contempló la llegada de este lote hacia diciembre, dentro de un esquema de seis aeronaves por año entre 2025 y 2028. En agosto, el Gobierno adelantó el cronograma a la segunda quincena de septiembre y lo cumplió.

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F-16 de la Fuerza Aérea Argentina con la postcombustión encendida durante un viraje cerrado, con condensación sobre las alas
Un F-16 argentino con la postcombustión encendida durante un viraje cerrado. Foto: Valentino Gautero / Gordos Defensa.

La segunda tanda de F-16 y un ferry con apoyo de EE.UU.

El traslado comenzó en Dinamarca el 22 de septiembre. La formación realizó paradas técnicas en Zaragoza, las Islas Canarias y Natal, al norte de Brasil. El tramo más exigente fue el cruce del Atlántico desde Canarias. Para esa etapa, tres aviones cisterna KC-135 de EE.UU. apoyaron el vuelo de los cazas.

La FAA también desplegó medios propios como el Boeing 737 T-99 “Islas Malvinas” y el Hércules KC-130H TC-69 transportaron al personal de apoyo necesario para el traslado.

El esquema repitió el modelo del primer vuelo ferry. Aquel lote llegó a Río Cuarto en diciembre de 2025. Según la planificación informada entonces, incluyó cuatro biplazas y dos monoplazas. Los aviones se presentaron con un vuelo rasante sobre Buenos Aires el domingo 7 de diciembre. Con ambos lotes, la FAA reunió seis F-16BM y seis F-16AM.

F-16 de la Fuerza Aérea Argentina en viraje, visto desde abajo, con dos tanques de combustible subalares y pods de instrumentación en los extremos alares
Un F-16 de la Fuerza Aérea Argentina en maniobra, con tanques externos y pods de instrumentación en los extremos alares. Foto: Valentino Gautero / Gordos Defensa.

La dependencia de reabastecimiento extranjero volvió a quedar expuesta. Sin tanqueros propios de gran capacidad, cada cruce oceánico exigió coordinar con la Fuerza Aérea de EE.UU. Ese vacío explicó el interés de la FAA por incorporar KC-135R, un proceso que Gordos Defensa ya analizó en su cobertura del programa.

Doce de 24: lo que resta del programa Peace Condor

El Ejecutivo compró los 24 F-16 a Dinamarca por US$300 millones, con coordinación de EE.UU. De acuerdo a lo pautado, la docena restante debería arribar al país entre 2027 y 2028.

Las aeronaves fueron modernizadas al estándar “Tape 6.5”, un nivel similar al que emplean fuerzas aéreas de la OTAN en Europa. Con ellas, la FAA recuperó la capacidad de intercepción supersónica, perdida tras la baja de los Mirage en 2015.

El armamento formó parte central del paquete. Durante la presentación del primer lote, la FAA exhibió ante la prensa misiles AIM-120 AMRAAM montados en las estaciones alares de sus F-16. Esa configuración marcó un salto respecto de cualquier sistema aire-aire que la fuerza operó en décadas anteriores.

Misiles de entrenamiento CATM-120B AMRAAM montados bajo el ala de un F-16 de la Fuerza Aérea Argentina en exhibición estática
Misiles de entrenamiento CATM-120B AMRAAM expuestos junto a uno de los F-16 de la primera tanda, durante la presentación a la prensa. Foto: Valentino Gautero / Gordos Defensa.

La llegada de la segunda tanda de F-16 no equivalió a una duplicación automática de la capacidad operativa. La incorporación estuvo acompañada por un programa de capacitación para pilotos y personal técnico. El objetivo declarado fue alcanzar la capacidad operativa del sistema y sostener las aeronaves a largo plazo.

Ese punto definió el verdadero ritmo del programa. Las células llegaron antes de lo previsto, pero la formación de tripulaciones y mecánicos avanzó a su propia velocidad. Río Cuarto continuó como base temporal, mientras la FAA preparó la infraestructura definitiva del sistema.

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