El Ejército Argentino incorporó el sábado 26 de septiembre el segundo escuadrón de tanques TAM 2C-A2 al Regimiento de Caballería de Tanques 8 “Cazadores General Necochea”, en Magdalena, provincia de Buenos Aires. El acto lo encabezó el jefe del Estado Mayor General del Ejército, teniente general Oscar Santiago Zarich, e incluyó una demostración de tiro de los blindados modernizados. Gordos Defensa estuvo presente.

El nuevo escuadrón se suma al primero, operativo desde 2024 en la misma unidad. Con esta entrega, el Ejército ya cuenta con 20 tanques TAM 2C-A2 repartidos en dos escuadrones. El programa prevé llevar 74 TAM a ese estándar, con trabajos proyectados hasta 2030.
Qué incorpora el TAM 2C-A2
La modernización tiene dos frentes: la torre y la batea.
En la torre, el programa incorpora un sistema de estabilización y accionamiento eléctrico, un control de tiro con miras panorámicas, un detector de amenaza láser, un sistema contraincendios interno, una unidad de potencia auxiliar y protección térmica para el cañón. Esas mejoras apuntan a lo que el comunicado oficial destaca: más capacidad para observar, adquirir y seguir objetivos, y para operar con poca visibilidad.

En la batea, la recuperación incluye una instalación eléctrica nueva, faldones de protección adicional y un sistema de visión para el conductor.

Una modernización hecha en el país
El programa se ejecuta con capacidades nacionales. La Dirección General de Investigación y Desarrollo del Ejército (DIGID) está a cargo de los componentes de la torre, IMPSA modifica las torres y el Batallón de Arsenales 602 integra los sistemas y recupera los chasis, bajo la órbita de la Dirección General de Material y la Dirección General de Arsenales. Fabricaciones Militares aporta la munición de 105 mm producida en el país.

Es uno de los pocos programas de modernización de blindados en la región que se sostiene casi por completo con industria local, desde la ingeniería hasta la munición.
La modernización de la fuerza blindada se juega tanto en el taller como en la doctrina. Si querés seguir cada paso del programa TAM 2C-A2, suscribite a El Debriefing, el newsletter de Gordos Defensa.
La demostración de tiro
Tres TAM 2C-A2 del escuadrón hicieron la demostración de tiro con munición HESH de 105 mm producida por Fabricaciones Militares, sobre blancos ubicados a 1.000 metros.

La HESH (High Explosive Squash Head) es una munición de alto explosivo que se aplasta contra el blanco antes de detonar y proyecta esquirlas hacia el interior. Por eso se usa contra fortificaciones, blindados livianos y posiciones defensivas.
Que el tiro se haya hecho con munición nacional cierra el círculo del programa: tanques modernizados en el país, disparando munición fabricada en el país. La producción de munición de 105 mm es parte de la recuperación de capacidades de Fabricaciones Militares, que había probado con éxito esta munición en los TAM y TAM 2C antes de entregarla al Ejército.
Zarich: la modernización no termina en el tanque

En su discurso, Zarich puso el foco más allá del material. “Modernizar no significa solamente adquirir nuevos medios, sino también transformar estructuras, procedimientos, doctrina. Y por sobre todas las cosas, preparar hombres y mujeres capaces de obtener de esos sistemas su máximo rendimiento”, afirmó.
El jefe del Ejército sostuvo que “una fuerza blindada moderna requiere organizaciones equilibradas, medios de apoyo adecuados, sistemas de comando y control eficaces, logística acorde, doctrina actualizada y personal altamente capacitado”, y que “solo la integración armónica de todos estos componentes nos permitirá transformar la tecnología disponible en una verdadera capacidad operacional”.
Sobre el TAM 2C-A2, dijo que la modernización “permitió prolongar y potenciar las posibilidades operacionales, incorporar tecnología de última generación incrementando las prestaciones para adaptarlas a las exigencias de un campo de combate caracterizado por la creciente complejidad, la velocidad y la integración de múltiples dominios”.
Por qué importa
El TAM sigue siendo la base de la fuerza blindada argentina, y el 2C-A2 es la forma de mantenerlo vigente sin comprar un tanque nuevo, algo que hoy el presupuesto no permite. Con 20 tanques modernizados en dos escuadrones, el programa ya demostró que funciona. El desafío es el ritmo: faltan 54 unidades para llegar a los 74, y completarlas hacia 2030 exigiría entregar más de cinco escuadrones en cuatro años, casi el triple del ritmo actual.

El discurso de Zarich apunta a la otra mitad del problema. Un tanque con mejor control de tiro y visión nocturna solo se convierte en capacidad real si las tripulaciones se entrenan con munición, hay repuestos y la doctrina se actualiza. Que el propio jefe del Ejército lo haya dicho en la entrega marca que el programa se mide por la capacidad que genera, no solo por la cantidad de unidades.










