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MQ-9A Reaper Colombia: los drones armados que Estados Unidos prestará a Bogotá

MQ-9A Reaper de General Atomics en vuelo al atardecer, imagen referencial

Colombia recibirá tres MQ-9A Reaper de Estados Unidos en régimen de préstamo. Así lo confirmó el ministro de Defensa, general (r) Jorge Mora, en diálogo con Blu Radio, luego de que Infodefensa adelantara la noticia este martes. El acuerdo se cerró tras la visita de Mora a Washington y contempla, además, la compra posterior de una cuarta aeronave con recursos propios. Con los MQ-9A Reaper Colombia se convierte en el primer operador sudamericano de este sistema fabricado por General Atomics.

Las Fuerzas Militares los emplearán en misiones de inteligencia, vigilancia y reconocimiento, operaciones antinarcóticos y acciones contra grupos armados organizados. El dato relevante es la configuración: los aparatos llegarán con capacidad de armamento. No van a limitarse a mirar. Podrán designar y atacar objetivos de alto valor, siempre dentro de las reglas de enfrentamiento y las autorizaciones que Bogotá defina.

Todavía no hay fecha de llegada. Tampoco se informó desde qué base van a operar ni qué unidad los recibirá.

Qué aporta el MQ-9A Reaper a Colombia

El Reaper es una plataforma MALE, de altitud media y gran autonomía, propulsada por un turbohélice Honeywell TPE331-10. Según la ficha del fabricante, supera las 27 horas de vuelo, alcanza 240 nudos y opera hasta 50.000 pies. Mide 11 metros de largo con 20 de envergadura y carga hasta 1.746 kilos, de los cuales 1.361 pueden ir en soportes externos. Ahí entran misiles Hellfire y bombas guiadas por láser.

Para Colombia, la diferencia respecto de sus ScanEagle y Hermes 900 no está solo en el alcance. Está en la persistencia y en la letalidad integradas en un mismo vector. Un Reaper puede permanecer más de un día sobre un corredor del Catatumbo o del Cauca, seguir una columna y golpear sin llamar a un A-29 o a un Kfir. Eso acorta la cadena de decisión frente a estructuras narcoterroristas que se mueven rápido y en terreno complejo.

El préstamo inicial permite ganar experiencia sin desembolso. La cuarta aeronave, comprada por Colombia, es la que consolida una capacidad propia y permanente. Para eso hacen falta estaciones de control en tierra, enlaces satelitales, personal formado y doctrina de empleo. Ese es el verdadero desafío que viene después de la foto.

Un premio por alinearse con Washington

La transferencia no cae del cielo. Llega semanas después de que Colombia se sumara como decimonoveno miembro de la Coalición de las Américas contra los Cárteles, la alianza que impulsa el Comando Sur. Según el propio SOUTHCOM, Bogotá se ofreció incluso como sede o centro de coordinación de esa estructura.

El gobierno de Abelardo de la Espriella dio vuelta la relación bilateral en pocos meses. Del enfriamiento de la etapa anterior pasó a un alineamiento total con la ofensiva de Estados Unidos contra los narcoterroristas en el Caribe y el Pacífico. Los Reaper son la contraprestación más visible de ese giro y, a la vez, un mensaje al resto de la región: quien se suma, recibe.

Falta ver la letra chica del préstamo, quién controla los datos que generan los sensores y bajo qué condiciones Colombia puede emplear armamento. Esas respuestas van a definir si se trata de una capacidad colombiana o de una capacidad estadounidense con matrícula prestada.

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