El Departamento de Guerra de los Estados Unidos adjudicó a Raytheon un contrato por 105.646.856 dólares para la adquisición de partes destinadas a los misiles aire-aire de alcance medio AIM-120 AMRAAM, una operación que se enmarca en el sistema de Ventas Militares al Extranjero (FMS) e incluye a la Argentina entre los países beneficiarios, junto con otros operadores del sistema.
Se trata de una modificación, bajo la modalidad de precio fijo, del acuerdo FA8556-25-C-B001. Los trabajos se realizarán en las instalaciones de Raytheon en Tucson, Arizona, con fecha de finalización prevista para el 31 de agosto de 2027.
Qué es y qué no es este contrato
Conviene precisar el alcance para no sobredimensionar el anuncio. No es una nueva venta de armamento a la Argentina ni una entrega de misiles. Es un contrato de provisión de partes que sostiene la cadena de producción y soporte de una familia de armas que operan varios países a través del FMS.
El monto de 105,6 millones de dólares corresponde al total del contrato, que abarca a todos los países participantes, y no a una suma que la Argentina desembolse o reciba en forma exclusiva. La inclusión argentina se vincula con la aprobación que el gobierno estadounidense otorgó en octubre de 2024 para la venta de armamento, equipamiento y apoyo asociado a los F-16 adquiridos a Dinamarca.
Por qué importa para la Fuerza Aérea
La incorporación de los AIM-120 AMRAAM es uno de los componentes centrales del salto de capacidad que representan los F-16 del Programa Peace Condor. El misil aporta combate aire-aire más allá del alcance visual (BVR), una capacidad de la que la Fuerza Aérea Argentina no disponía hasta ahora con su material anterior.

Que la Argentina figure de forma recurrente en los contratos de sostenimiento del AMRAAM es una señal relevante en sí misma. Indica que el país está integrado a la cadena logística y de producción del sistema, el requisito que determina si un arma se mantiene operativa a lo largo del tiempo o queda inutilizable por falta de repuestos y soporte. Para una fuerza que arrastra la experiencia de embargos y flotas inmovilizadas por falta de suministro, la continuidad en estos contratos es tan importante como la compra inicial.
El segundo contrato en pocos meses
Este no es el primer contrato AMRAAM del año que menciona a la Argentina. En junio, el Departamento de Guerra adjudicó a Raytheon un contrato por 398,7 millones de dólares para el sostenimiento del desarrollo, la validación y la futura producción del misil, en las configuraciones D4/C9, también con la Argentina entre los países del programa FMS.
El de septiembre, por partes y bajo otro número de acuerdo, se suma a esa línea. La repetición no implica nuevas adquisiciones, sino el funcionamiento normal de un programa multinacional en el que la Argentina ya está inserta como operador futuro del sistema.
Qué falta
La provisión de partes y el sostenimiento de la producción son pasos necesarios, pero no equivalen a la disponibilidad operativa del arma en la Fuerza Aérea. El AMRAAM se integra al arma aérea a medida que los F-16 completan su llegada al país y se habilitan sus capacidades. El seguimiento del arribo de los cazas del Programa Peace Condor y de la integración efectiva del armamento es lo que definirá cuándo la capacidad BVR pasa de estar contratada a estar disponible.
Seguimos de cerca cada paso del Programa Peace Condor, desde el arribo de los F-16 hasta la integración de su armamento. Para no perderte la evolución, suscribite a El Debriefing, el newsletter de Gordos Defensa.









