Buenos Aires, Argentina
Un correo interno del Pentágono recientemente filtrado ha puesto en juego a las islas Malvinas nuevamente. El documento, revelado este jueves por Reuters, describe opciones para castigar a los aliados de la OTAN que no apoyaron las operaciones militares de EE.UU. contra Irán.
Una de esas opciones es revisar el respaldo diplomático histórico de Washington a la soberanía británica sobre las Malvinas. El correo las califica, junto a otros territorios, como «posesiones imperiales» europeas.
Las Malvinas en juego tras Irán: el correo que sacudió a Londres
El texto es explícito sobre el motivo del malestar estadounidense. Varios aliados de la OTAN negaron a EE.UU. el acceso a sus bases, espacio aéreo y derechos de sobrevuelo, conocido como ABO (Access, Basing, Overflight) durante la ofensiva contra Irán. El correo señala que el ABO es «el mínimo absoluto para la OTAN».
España fue señalada directamente como un ya que el gobierno socialista de Pedro Sánchez se negó a permitir que EE.UU. utilizara la Base Naval de Rota y la Base Aérea de Morón para atacar Irán.
El Secretario de Guerra Pete Hegseth no ocultó su frustración. «Nos encontramos con preguntas, obstáculos o vacilaciones», dijo. «No se puede hablar de una alianza sólida si hay países que no están dispuestos a apoyarte cuando los necesitas.»
El factor Milei y la respuesta de Londres
Argentina reclama la soberanía sobre las Malvinas desde 1833. Ya que el presidente Javier Milei es uno de los aliados más cercanos de Donald Trump, el correo del Pentágono abre, por primera vez en décadas, la posibilidad de que EE.UU. abandone su postura tradicional de respaldo a Londres.
Este es un giro sin precedentes en la política exterior estadounidense hacia el Atlántico Sur. Londres respondió con rapidez. «La soberanía de las Islas Malvinas recae en el Reino Unido. El derecho de los isleños a la autodeterminación no está en cuestión», declaró el gobierno británico.
El correo también menciona que el Reino Unido inicialmente no autorizó a EE.UU. a lanzar ataques desde bases en suelo británico. El primer ministro Keir Starmer luego aprobó su uso para, según dijo, «propósitos defensivos».
La filtración ha expuesto las grietas más profundas de la OTAN desde su fundación y para Argentina, el mensaje de Washington llega cargado de historia.










