Tegucigalpa, Honduras
La Joint Task Force-Bravo (JTF-Bravo) del Ejército de los EE.UU. ha recibido esta semana cuatro helicópteros UH-60M Black Hawk en la Base Aérea Soto Cano, ubicada en Palmerola, Honduras. Las aeronaves llegaron para reemplazar los UH-60L de versión anterior que el 1.° Batallón del 228.° Regimiento de Aviación venía operando en la región. La incorporación de estos helicópteros forma parte del proceso de modernización de las fuerzas desplegadas bajo el mando del Comando Sur de los EE.UU. en Centroamérica y el Caribe.
El UH-60M es la variante más avanzada de la familia Black Hawk actualmente en servicio. Incorpora sistemas de navegación y aviónica modernizados, rotores mejorados y mayor autonomía de vuelo frente a sus predecesores. Estas capacidades ampliarán el alcance operativo del batallón a lo largo de toda su área de responsabilidad, que abarca desde el istmo centroamericano hasta las islas del Caribe.
Un C-5M Super Galaxy transportó las aeronaves desde Texas
La entrega se realizó mediante un vuelo especial operado por un C-5M Super Galaxy del 22.° Escuadrón de Transporte Aéreo, asignado a la Base Aérea de Travis, California. La aeronave partió desde Fort Hood, Texas, sede de la 1.ª División de Caballería, unidad a la que pertenecían originalmente los cuatro UH-60M antes de su reasignación a JTF-Bravo. El C-5M es uno de los aviones de carga estratégica más grandes del mundo y es el medio principal que el Ejército de los EE.UU. utiliza para el traslado de helicópteros militares entre bases.
La presencia permanente de JTF-Bravo en Soto Cano data de la década de 1980. Desde entonces, la fuerza ha participado en operaciones de asistencia humanitaria, respuesta a desastres y apoyo a las fuerzas de seguridad de los países de la región. Con la llegada de los nuevos Black Hawk, JTF-Bravo renueva su flota y consolida su rol como eje de la proyección aérea militar de los EE.UU. en el hemisferio occidental.










