La incorporación del F-16 a la Fuerza Aérea Argentina (FAA) avanza a un ritmo que pocos programas de adquisición de cazas registran en la historia reciente. El 11 de marzo de 2026, con la inauguración del Centro de Instrucción y Capacitación en Mantenimiento de Aeronaves (CICMA) F-16 en la VI Brigada Aérea de Tandil, Argentina formalizó una de las transiciones más aceleradas hacia un nuevo sistema de armas en la aviación de combate mundial.
Vuelos de formación en marcha
Apenas dos semanas después, el 30 de marzo de 2026, la FAA inició oficialmente los vuelos de formación en el Área Material Río Cuarto. Los primeros seis ejemplares en operar fueron cuatro F-16 BM biplaza —matrículas M-1004, M-1005, M-1007 y M-1008— y dos F-16 AM monoplaza —M-1009 y M-1020—, recibidos a comienzos de diciembre de 2025. Ya en la primera semana de actividad aérea, los seis aparatos volaron, con cuatro de ellos operando de manera simultánea.
La FAA se encontraba en condiciones técnicas de iniciar el entrenamiento con anterioridad, pero debió aguardar a que el Gobierno de los Estados Unidos completara los procedimientos administrativos para formalizar el acuerdo con la empresa canadiense Top Aces, encargada de la formación de instructores de vuelo en territorio argentino.
Programa en expansión
El avance no se limita a los vuelos. En paralelo, se publicó un llamado a licitación para la adquisición de una estación operativa móvil, que se suma a una treintena de requerimientos asociados al Sistema de Armas F-16 actualmente en trámite, lo que refleja la profundidad del proceso de integración del caza en la estructura operativa de la FAA.
En materia de personal, además de los pilotos que actualmente se instruyen junto a los instructores de Top Aces en Argentina, existe un segundo grupo de aviadores argentinos en el exterior que se incorporará al programa a lo largo de 2026, con un nivel de capacitación notablemente superior al de las etapas iniciales del programa Viper.
¿Más cazas en camino?
Si bien el contrato con Dinamarca establece la entrega del segundo lote de F-16 AM/BM hacia finales de 2026, Argentina tiene contractualmente la facultad de solicitar un adelanto en las entregas. El acuerdo prevé que el mantenimiento de los cazas —incluyendo garantías y costos asociados— queda bajo responsabilidad del vendedor hasta la transferencia efectiva de cada unidad, lo que otorgó coherencia al cronograma original.
Sin embargo, la fluidez del proceso de transición abre hoy la discusión sobre incrementar el número total de aeronaves. Las previsiones actuales contemplan sostener una línea de vuelo inicial de seis unidades con proyección a ocho o incluso diez en el mediano plazo. Ante este escenario, el Equipo F-16 se encuentra evaluando implementar el adelanto de la llegada del siguiente lote de cazas.










