Lima, Perú
El fabricante sueco Saab AB ha enviado un ultimátum formal al Ministerio de Defensa del Perú. En una carta fechada el 10 de abril de 2026 y firmada por Lars Tossman, vicepresidente senior de Saab Aeronautics, la empresa advirtió que se retirará del proceso de adquisición de cazas de la Fuerza Aérea del Perú (FAP) si no recibe dentro de dos días hábiles una solicitud de Best and Final Offer (BAFO).
La misiva de Tossman recuerda que la oferta vigente de Saab ha expirado. La empresa señaló que no ha recibido ninguna solicitud para presentar una nueva propuesta válida y, en ese contexto, advirtió que cualquier decisión futura que anuncien las autoridades peruanas se basaría en una evaluación sin el Gripen. Saab dejó en claro que, sin una BAFO, no puede ser evaluada formalmente.
La carta también recuerda el historial del programa. Saab participó durante años en el proceso peruano y proporcionó toda la información técnica requerida dentro de los plazos establecidos. El Informe Técnico Operativo (ETO) de la FAP, concluido en el primer semestre de 2025, determinó que el Gripen era una de las tres opciones adecuadas para el país.

El TPS-77 MMR deja al F-16V como única opción real
El ultimátum de Saab se produce en un contexto que ya favorecía al F-16V de Lockheed Martin. En febrero de 2026, la FAP determinó que el radar de vigilancia TPS-77 MMR —fabricado también por Lockheed Martin— era la opción de proveedor único para renovar su red de alerta temprana. El sistema opera en banda L/S, rastrea hasta 1.000 blancos simultáneos y es transportable por aeronaves C-130. Su integración natural con la plataforma F-16 no es coincidencia.
A ello se suma que el presidente José María Balcázar confirmó públicamente el 20 de marzo de 2026 que el gobierno anterior ya había firmado un convenio con EE.UU. para la compra de cazas de última generación. Balcázar afirmó que continuará el proceso, aunque aclaró que no es una prioridad presupuestaria inmediata. La oferta del F-16V ya cuenta con aprobación del Departamento de Estado por hasta 3.420 millones de dólares para un primer lote de doce aeronaves.
Con Saab amenazando con dejar el proceso peruano y el tercer competidor sin condiciones equivalentes, el F-16V consolida su posición como la única opción viable en la licitación de la FAP. La convergencia entre el acuerdo de gobierno a gobierno ya firmado, la selección del radar TPS-77 MMR y el ultimátum sueco configura un escenario en el que Lima difícilmente puede optar por otro camino.
Saab precisó que respetará cualquier decisión soberana del Perú. Sin embargo, aclaró que no puede seguir participando en un proceso que, en la práctica, no le ha dado la oportunidad de presentar una oferta vigente. El plazo de dos días hábiles marcado por la empresa vence este jueves. Si Lima no responde, el proceso de adquisición de cazas quedará definitivamente sin competencia real.










