La Secretaría de Seguridad Ciudadana del Estado de México sumó esta semana un helicóptero UH-60A Black Hawk a su flota aérea, con el objetivo de ampliar sus capacidades operativas en tareas de vigilancia, transporte de personal y respuesta ante emergencias naturales. La aeronave fue adquirida con una inversión cercana a los 170 millones de pesos mexicanos y será destinada principalmente a operaciones en la región sur del estado, una zona caracterizada por su difícil acceso terrestre.
Capacidades de la aeronave
El UH-60A Black Hawk tiene capacidad para transportar a 14 personas además de su tripulación, y opera tanto de día como de noche. La unidad incorporada cuenta con sistema Bambi Bucket para el combate de incendios forestales y dispone de una autonomía de 590 kilómetros, características que la habilitan para un amplio rango de misiones, desde el patrullaje y el traslado de fuerzas hasta la asistencia en catástrofes.
El UH-60 es una de las plataformas de transporte táctico más extendidas del mundo. Desarrollado originalmente por Sikorsky para el Ejército de los Estados Unidos en la década de 1970, ha sido producido en más de 4.000 unidades y opera en más de 30 países. Su versión A, la más antigua de la familia, sigue siendo valorada por su robustez, su capacidad de operar en condiciones exigentes y la disponibilidad de repuestos y soporte técnico que garantiza su mantenimiento a largo plazo. Estas cualidades explican su atractivo para fuerzas de seguridad que requieren una plataforma fiable y polivalente sin asumir el costo de aeronaves de última generación.
Una tendencia que se consolida en México
La incorporación no es un caso aislado. Con este Black Hawk, el Estado de México se suma a las policías de Zacatecas, Jalisco y Nuevo León, que ya operan unidades del mismo tipo. La adopción del UH-60 por parte de las fuerzas de seguridad estatales mexicanas refleja una tendencia creciente: ante la magnitud de los desafíos de seguridad pública y la dispersión geográfica de muchas regiones, los gobiernos subnacionales recurren cada vez más a plataformas de origen militar para dotar a sus cuerpos policiales de movilidad aérea, capacidad de respuesta rápida y alcance operativo en zonas de difícil acceso.
Esta militarización progresiva de las capacidades policiales en México es, en sí misma, un indicador de la dimensión que han alcanzado los desafíos de seguridad en el país. El uso de helicópteros de transporte táctico para misiones policiales, antes reservado a operaciones militares o federales, se ha vuelto una herramienta habitual en el nivel estatal, lo que evidencia tanto la complejidad del escenario de seguridad como la creciente disponibilidad presupuestaria que algunos estados destinan a equipamiento de alto valor.
Si no querés perderte nada, suscribite a El Debriefing, el newsletter de Gordos Defensa.










